“No me da miedo contagiarme y sigo viniendo a misa porque tengo fe y le pido a Dios que me proteja en todo momento”, aseveró Ana de Pinto, de 77 años. La mujer afirmó que, a pesar de su edad, seguirá asistiendo a misa aunque el coronavirus llegue a la provincia.

Mientras el virus siga avanzando, en las iglesias tucumanas las personas de más de 65 años están exentas de la obligación de ir a misa, según una circular difundida a nivel diocesano.

Sin embargo, la Catedral de Nuestra Señora de la Encarnación y la Iglesia de la Merced estaban colmadas de gente de todas las edades para celebrar la misa del domingo.

Para la prevención de la transmisión de la enfermedad, la circular hace principal hincapié en la concientización.

Durante la misa, el sacerdote explica las recomendaciones para prevenir el contagio y luego procede a informar la omisión del saludo de la paz.

“Primero que nada suspendimos la parte del saludo de la paz y explicamos que es una cuestión de prevención por la enfermedad”, detalló el sacerdote de la Iglesia de la Merced, Néstor Álvarez.

IGLESIA DE LA MERCED. A pesar del virus decenas de tucumanos van a misa

Antes de la ceremonia de la comunión, el sacerdote recuerda a los presentes que pueden optar por recibir la hostia en sus manos, con una pinza en lugar de las manos, en vez de que la coloquen directamente en sus bocas.

En cuanto a las medidas específicas tomadas en la iglesia de la Merced, el sacerdote explicó: “desde la provincia estamos tratando de que no vaya mucha gente a cada misa, acá en La Merced presenté una directiva concreta al secretario de la parroquia de que no anote muchas intenciones, queremos que no haya mucha gente aglomerada en la salutaciones”.

Prevención de los fieles

Álvarez reveló que muchos fieles toman sus propias precauciones y que se organizan entre ellos para prevenir la enfermedad. “Cuando entra la gente se les recomienda que tengan cuidado pero la gente misma toma iniciativas, por ejemplo muchos saben en qué horarios viene menos gente y deciden cambiar sus horarios”, señaló.

Sin embargo, no todos tienen en cuenta la importancia de la prevención. Ante la pregunta sobre qué recaudos toma cuando va a misa, Ana de Pinto reveló que el coronavirus no es algo por lo que se preocupe. “La verdad, no tengo ningún cuidado especial ni pienso en cuanta gente viene, aunque vaya mucha gente seguiré asistiendo porque soy católica”, explicó.

ADULTOS MAYORES. Aún exentos de obligación asisten a la celebración.

A la celebración asiste gente de todas las edades. Lejos de la aglomeración dos chicos escuchaban la misa dedicada al cumpleaños de 15 años de su amiga y, mientras tanto, se ponían alcohol en gel. “Es importante la prevención, la verdad tienen que cancelar todo para evitar contagios, incluso las misas, deportes y clases”, opinaron Josefina Medina y Guido Tiberi.

Asimismo, los jóvenes manifestaron preocupación por los mayores de 65 años presentes. “Se ve mucha gente mayor, no entiendo por qué si son la parte de la población con más riesgo, se tienen que cuidar”, expresó Guido.

Por otro lado, en la catedral, la misa de las nueve sigue siendo tan concurrida como siempre.

Cinthia Nogueira, de 29 años, y Victoria Bozola, de 52, de la provincia de Buenos Aires, visitaron Tucumán para conocer sus museos y la catedral, sin embargo, sólo pudieron asistir a la última porque la pandemia obligó a los lugares turísticos a cerrar.

Ambas afirmaron que van a misa regularmente y que no dejarán de hacerlo por el brote del virus. “No creo que sea peligroso, no es lo mismo un recital o un boliche donde tenés la cara del otro muy cerca que en estos lugares donde te sentás más lejos”, explicó Cinthia.

Victoria, por otra parte, destacó que seguirá su rutina de día a día a pesar de las posibilidades de contagio. “Voy a seguir yendo a misa, creo que si una persona está enferma y te la cruzás en una panadería te podés enfermar, puede pasar en cualquier ámbito”, dijo.

Las dos turistas coincidieron que lo único que no harían por temor al virus es comulgar. “Es muy fácil el contagio prefiero decirle las cosas a Dios y evitar enfermarme”, opinó Cinthia Nogueira.